sábado, 18 de junio de 2016

Tumaco gourmet y samario
Fachada de Iscuandé, el tercer restaurante de Margarita Estupiñán en Santa Marta.

Caminando por el hermoso y restaurado centro histórico de Santa Marta, donde el gobierno español contribuyó en su notable mejoramiento, nos encontramos con su famoso Parque de los Novios y las dos calles de restaurantes y bares que hacen las delicias de los samarios a partir del medio día.

Uno de ellos, denominado Iscuandé –como un pueblo del pacífico colombiano- nos llama la atención porque promete “cocina del Pacífico” en el corazón de la Perla del Caribe.

Huele a mar, a promesa de excelente mariscada. Y no nos defrauda. Se trata del tercer restaurante de Margarita Estupiñán, nacida en El Charco, Nariño, con infancia en Tumaco y juventud en Cali, donde aprendió los secretos de su cocina regional y los sabores del mundo.

Hace17 años que Margarita llegó a Santa Marta y fue amor a primera vista (sucede con frecuencia, esta ciudad enamora) y aquí comenzó con su restaurante Basilea, de comida francesa y mediterránea, donde conoció al suizo que es hoy su esposo.

Su segundo restaurante es Salguero, en honor a la playa donde se encuentra y allí ella atiende personalmente. La especialidad es comida del pacífico con toques caribes.

Y recientemente abrió ISCUANDÉ, en una hermosa y colonial casa del centro histórico samario. Margarita ha unido, gracias a sus fogones, los dos mares colombianos en una sola y exquisita nota culinaria.

Un tablero escrito con tizas de colores nos anuncia lo que podemos encontrar: encocados del pacífico y cazuela tumaqueña. Y como sabemos que la cocina de Tumaco es el mayor secreto culinario colombiano y que su sabor es maravilloso, ingresamos.

Ligera y sabrosa

La cazuela tumaqueña, con su caldo ligero, su mariscada y las hierbas secretas de Margarita logra llevarnos hasta Tumaco, y como en un dulce currulao apreciamos la suavidad y al mismo tiempo la intensidad de su sazón. Es un plato para comer despacio, con pausas, reconociendo cada marisco, deleitándonos con su caldo y esa ligereza que es a la vez intensa y evocadora del pacífico.

El encocado de róbalo viene envuelto en hoja de plátano, con un caldo suave y no muy dulce que nos recuerda las playas de El Morro en Tumaco.
Y todo esto sucede a dos cuadras del mar Caribe, ¡espectacular!.
Cazuela tumaqueña.



Gracias Margarita por haber soñado, hace 17 años, que era posible tener un rincón de la mejor cocina colombiana, la tumaqueña, en la ciudad más hermosa del Caribe: Santa Marta.

La nueva zona gourmet de Santa Marta, alrededor del Parque de los Novios, es un lugar bellísimo con casas históricas de arquitectura colonial que recomiendo a todos los amantes del Caribe y del mar turquesa de esta bella ciudad.
                                                                                   


Kiosko de la retreta en el Parque de los Novios (con novios incluidos)